A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
El espiritu de la navidad me está poseeyendo: empiezo a oir campanitas y cascabeles por doquier.
Se acerca la blanca, blanca navidad. Se nota en las calles, en las plazas, en el metro, en las oficinas y hasta en los aparcamientos.
Siento el impulso de cerrar el ordenador e irme a adorar a la Visa, que esta navidad estará más ocupada que nunca, compramos hoy y ya pagaremos otro día, que navidad es solo una vez al año, y desde que Coca cola consiguió que su imagen publicitaria se hiciera simbolo de la navidad, estas fiestas son la cumbre del consumismo mundial.
Y claro, esta mujer tic es de las que se dejan llevar por la corriente, y siento un hormigueo en la punta de los dedos y un temblor en el bolso, donde mi visa se esconde en el agujero del forro, esperando no ser descubierta, haciendose pasar por una tarjeta de visita, sin validez ni utilidad economica alguna.
Para ayudar al espiritu navideño se filtre en vuestros bolsillos, este vídeo es ideal: lo llamaremos el ataque de los clones ….
Aquí vemos a miles de papas noeles, portadores de extractos de visas y cuentas corrientes tiritando