A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Hoy es miercoles, el día en el que en la oficina nos vamos pá la feria.
Es el único día en el que la piso, la verdad: no soy muy de feria. No se bailar sevillanas, ni de coña me visto de flamenca (aunque entiendo que un buen vestido te hace un cuerpo estupendo) y beber bebo lo justo tirando a nada. Pero este día es un día especial, instaurado hace ya algunos años.
Esta vez somos casi 20 personas: una pequeña procesión.
Y me preguntareis… que se hace en la feria de Abril?
Principalmente, beber y comer.
Y así es como acabaremos esta tarde noche:

Mujertic agotada de la feria: juro que nunca más volveré a beber rebujito. Por lo menos hasta la feria del año que viene.
Vivir en el barrio donde se hace la feria tiene muchas ventajas: puedes ir andando, no tienes por qué esperar en la cola de los servicios ya que tardas menos en ir a tu casa que en hacer cola….

Otra ventaja: puedes dedicarte a mirar la gente pasar por la ventana. Es un perfecto desfile de moda: este año los vestidos en las niñas se llevan cortos. Mujerestic.com siempre a la última
Ves pasar los carruajes y los caballos:
Pero claro, tiene desventajas. El trafico en el barrio está fatal: alguna mujertic va adelantando el trabajo en el atasco.

Que no se diga que no somos mujeres con recursos: nada puede interponerse entre una mujer tic y su trabajo.
Cuando llegas a la feria, pierdes un poco la referencia del tiempo y el espacio. La culpa es del rebujito

Bebida diabolica. Las autoridades sanitarias advierten que su consumo te hace perder el sentido del tiempo y el espacio

Mujerestic que están hasta los ojos de rebujito y han perdido todo, hasta el sentido del ritmo y la dignidad
En determinado momento se hará necesarias las bebidas energeticas.
Será necesaria porque el agotamiento hará mella pronto
Recomendación: zapatos comodos.
Mañana será el día del ibuprofeno y de la resaca. Demos gracias a los Dioses de Kobol por los painkiller!
Y con esto y un bizcocho… hasta mañana las 8.
Hablando de rebujitos, una de las risas más grandes que he echado yo por ahà por el mundo fue hace casi un año en Venecia. Pasando el fin de semana después de un viaje de trabajo a Trieste. Estábamos en una terraza del Campo Santa Margherita tomándonos unos “spritzs” cuando unos tipos de Cádiz nos preguntaron qué tomábamos. Se lo dijimos a uno y le dimos a probar.
Se vuelve a un grupo de unos veinte que estaban en el otro extremo de la plaza y grita:
“Eeeeeh, pishaaah, venà p’acá, que tienen rebuhito.”
Y nos invadieron. Se acabó la paz. Y empezaron las risas.
No sé. Igual tenéis que hermanar AndalucÃa con el Veneto.
Que os lo paseis divinamente en la feria.Eso del rebujito tiene que ser…!la repera!
lo plantearemos :)
los de caà es que son la hostia, yo siempre me rÃo con ellos que no veas :)