A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Cada vez que quieras besos de forma inmediata, solamente tienes que pinchar aquí.
Eso sí, a mi después no me llaméis para limpiar la pantalla…
(Cuando lo he visto casi me lo llevo a mi casa enterito, con sus orejas toas patrás, los ojitos con la mirada perdida, y el josico chato)