Y además ni lo he intentado: esta foto es de las que te dan ganas de correr a alquilar Bambi, un paquete de klinex y una caja de bombones (ya sabeis, para contrarestar)
Por los dioses de Kobol, que cosa más dulce.
Bebe cervatillo en el bosque
Caperucita, lo siento, pero no podemos tener...