A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Después del día que me han dado los de TNT ( que no me ha pillado de sorpresa gracias a los foros: era consciente que podía pasarme, y que la mejor solución era ir a recogerlo al almacén y pasar del repartidor.
Mis primeras horas se me han pasado volando: me senté a las 9 y mira la hora que se me ha hecho: con razón tenía un hambre de lobo…
Estoy haciendome al portátil nuevo: y tras largos años con Windows, estoy toda nerviosa con mi nuevo sistema operativo. Mi primer error: cerrar ventanas no es cerrar aplicaciones: repito, cerrar ventanas no es cerrar aplicaciones. Ese será mi mantra hasta que me acostumbre…
Mi Daniel (quien sea capaz de decirme de donde viene el nombre de mi mac le daré un gallifante) es un MacBook Pro 13″. 2,53 GHz Intel Core 2 Duo, 4 GB, con 250 GB. Una pantalla preciosa, la verdad: a mi lo del glossy va a ser que me gusta :)
Me gusta mucho el ifoto (en esta compañía todo se llama ialgo? desde ahora en adelante, dejo de ser conocida como kara y me podéis llamar ikara :)). En un ratito he categorizado un porrón (una medida estandar entre muchas y mogollón). Y tiene reconocimiento de caras, que realmente no me vale de nada, porque las fotos que tengo son de paisajes. Pero la intención cuenta. Lo mismo a partir de ahora hago muchas más fotos de caras, quien sabe…
El trackpad es lo mejor, con mucha diferencia. Con solo pasar un rato jugando con él, al ir a mi PC a copiar unos archivos, ya lo he echado de menos. Es fácil acostumbrarse a lo bueno…
Pon fotos!
Yo también llevo un tiempo pensando en cambiarme a Mac. A ver si este verano me decido.
Vuelvo de vacaciones y te encuentro que te has pasado al lado luminoso de la fuerza.
¿Daniel? Vamos, Kara, Daniel no fue tu padre. Te pongas como te pongas.
Por cierto, se ha confirmado la flota colonial usaba windows en su red de ordenadores. La número seis no tuvo ningún mérito para infiltrarse cualquiera lo pudo hacer.
Carlos, más bien me ha cegado el lado luminoso. TodavÃa estoy flipando en colorines .. lo mismo tanta luz me ha dañado la retina…
Adoro a mi Daniel: es cómodo, organizado (lo cual es bueno, porqué soy un desastre), bastante manejable y ronronea en silencio como un gatito :). De la pantalla no digo nada, hay que tenerla delante (lo de cegarme lo mismo ha sido el negro: nunca habÃa visto un negro más profundo en una pantalla de portátil, la verdad…)
Es una delicia elpatodeorigami; te diré que es sentir que el S.O. está ahà para hacértelo más fácil. Algunas comparaciones sorprendentes: misma maquina, mismo procesador y memoria, uno con Leopard y el otro XP. Daniel tardó 35 sg en arrancar. El XP 1 minuto. (habrÃa que compararlo con Vista, pero que los dioses de Kobol me libren de semejante castigo).
Lo que es por el S.O. no te preocupes, al principio se hace raro, pero tiene muy buena ayuda, y los foros están llenos de respuestas a tus dudas.
Eso si, no te miento: se me hace pelÃn difÃcil aprenderme los atajos; pero imagino que será cuestión de tiempo.
El trackpad es una pasada: a eso te acostumbras rápido rápido. Los gestos de 3 y 4 dedos marcan la diferencia.
Estoy en periodo de adaptación, pero reconozco que el mismo ordenador me lo está poniendo fácil.
Conozco las bondades del OS X. Mi iBook G4 acaba de cumplir cuatro venerables años. Es posible que lo cambie cuando salga el “leopardo de las nieves”. Este otoño.
De la pantalla brillante… la verdad es que es inevitable. Pero para quienes somos aficionados a la fotografÃa es un poco rollo por los reflejos que impiden evaluar bien algunas zonas de la pantalla. Claro que esto serÃa más grave en un sobremesa (también tengo un iMac de los blanquitos… pero ya con procesador Intel).