A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
He tenido que pagar un rescate muy alto: tropecientos millones y parte de mi optimismo.

empleado del banco llevando a los secuestradores de viernes su dinero: mi optimismo va en una bolsa del dia que además tuve que pagar...
Después de tensas negociaciones, he conseguido que liberen a mi viernes. Ha llegado como siempre, indolente, deshojando las horas, goteandolas poco a poco.
Pensareis que solo el hecho de ser viernes haría las cosas más faciles.Eso pensaba yo: pero el destino tenía otra opinión. La primera en la frente: ONO no funciona. No Internet at home.
Lo que es peor, no teníamos en la oficina tampoco: eso si que jode, queridos amigas y amigos de este blog.
Aplicando novedosas tecnicas de relajación, consistentes en pasear por mi casa a medio vestir, hacer la cama, dar de comer a los gatos y pasear al perro, he conseguido calmarme y tomar el día con optimismo y retomar el buen rollo.
Así que me he venido a la oficina tranquilamente, sin prisas pero sin pausas. Me he pasado por la frutería, he charlado con la del estanco y me he entretenido mirando el escaparate de la tienda de los chinos. lo que me ha recordado que tengo que comprarme un bolso nuevo.
He entrado por la puerta de la ofi con mucho mejor humor de lo que aparenta, con un kilo de picotas y sin ordenador, que con tanta bicicleta, tanto elefante y tanta tontería se me ha olvidado en casa.