A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Festival South Pop

Por fín llegó mi época favorita en Sevilla. No, no es porque empieza la Semana Santa, o porque ya se huele a Feria. Noooooo, es simplemente que ya ha empezado la época de ciclos de música independiente, de rock, conciertos al aire libre como los de Territorios Sevilla y en sitios tan bonitos como el Monasterio de San Jerónimo. Y uno de los primeros es el South Pop, organizado por Green Ufos.
En su tercera edición nos podemos encontrar con un cartel ya mucho más maduro y currado. Vuelve At Swim Two Birds, maestro de la música pausada, las atmóferas, el juego de la música y las imágenes. Andy Jarman nos deleita con su estilo inconfundible, y J, ex de Planetas nos presenta su nuevo proyecto. Y así podemos seguir con el resto del cartel.

Ayer en concreto pudimos disfrutar del dúo Plastic D’amour, unos madrileños con un pop francés con aires de los años sesenta. Recientemente han pasado por Radio3, y eso se les nota en el escenario. A continuación, y tras un breve receso para poder tomarte una cerveza y charlar con los amigos, Andy Jarman, un inglés de pura cepa afincado desde hace más de 20 años en Sevilla nos presentó su nuevo trabajo (que estoy escuchando ahora mismo en CD): Southern Arts Society. Música bailable, pegadiza, y que te contagia alegría. El detalle de la viola con pedal de delay y wah-wah, todo un éxito.

Concierto Southern Arts Society en South Pop

Con el tiempo justo para cambiar instrumentos, entró Mark Eitzel, vocalista y lider de American Music Club, armado únicamente con su voz y una guitarra. Y sólo con eso consiguió que el público cayera rendido a sus pies. Pocos cantaautores pueden presumir de ese portento de voz, que no necesitaba ni micrófono para oirse alto y claro. Y con letras interesantes evocadoras, autobiográficas, nada comerciales, pero fácilmente escuchables. De los que mueven el alma del que escucha con atención. Creador de atmósfera primaveral, exáctamente en ese momento en el que la luz cambia, y deja de ser invernal, y sabes que ya vuelve el buen tiempo.
Y después de eso, más de uno pensamos, “por hoy, me da igual el concierto que venga, me he quedado a gusto”. Hasta que J y sus secuaces entraron en escena con Grupo de Expertos Solynieve. Música potente, optimista, con ganas de pasárselo bien en un escenario, y con un guitarra (comparte apellido con el célebre Lapido, ex de 091) de caerse de espaldas. De la escuela de Neil Young, tuvo a medio teatro pendiente de sus arreglos. Pero el resto de músicos no desentonaban. El batería demostró que tener pegada no es sinónimo de aspavientos, y que se puede ser cañero en un tema, para al siguiente tener la suavidad de una pluma en las manos. A J lo vimos más centrado, debe ser la edad. En fin, un gustazo de fin de concierto, que nos dejó a todos con ganas de más. Así que arrasamos en el mercadillo, comprando CDs, chapas, camisetas…
Y esta tarde, para los que se quedan en Sevilla, más conciertos.

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