Hoy me he despertado con el pie correcto y la sonrisa en la cara: desde que estoy haciendo meditación (mis 20 minutitos a la hora del atardecer) la energía y la sonrisa me acompañan de la mañana a la noche.
Esta mujertic no puede empezar a trabajar sin hacer un buen desayuno: los expertos dicen que es la comida más importante del día y por una vez y sin que sirva de precedente, les doy la razón.

El desayuno de la mujertic es el desayuno de los campeones. Ni colacao ni leshes, cereales Strak Trek
Salgo a la calle, a mi paseo matutino con mi perro y veo como se prepara mi barrio para el momento grande del año: La Feria de Abril. Botellas de manzanilla y Seven Up por todas partes. Llego a la oficina, y zas, veo que mis compas están más que preparadas para la susodicha feria.

Ambiente que me he encontrado en la oficina esta mañana: Amonos pá la feria cariño mio. Estas mujeres me han dejao matá...
Están revolucionadas, y eso que ni siquiera ha sido el alumbrao: Creo que estar tan cerca del Real de la Feria las está alterando.

Aquí Caperucita Azul intentando que las mujerestic sean chicas productivas y dejen de estar emocionadas con la feria. Trabajo duro para Caperucita Azul
Los caballos y sus jinetes están preparados:
Los carruajes engalanados y las calles llenas de farolillos.
Yo ya tengo preparado mi movil con camara para haceros un reportaje impactante y de primera mano:
Y yo, a todo esto, que lo único que me apetece es comerme un calamar al aceite: juro que hasta sueño con él y su limoncito, su aceitito, su olor delicioso…

A mà personalmente no me van las sevillanas ni el rebujito (lo carga el diablo, sabes?, uno de los peores dolores de cabeza se debió a un exceso de consumo de dicho brebaje), pero lo que tiene que ser inhumano, pero del todo del todo, es estar trabajando al ladito de tooooda la feria, el pescÃto frito, el gazpachito fresquito, el cazón adobado… ains… qué hambre me está entrando y eso que hoy sà me he acordado de dejar de trabajar para comer.
¡¡Qué suerte estos Sevillanos cuánta fiesta junta!!
Te creo con respecto al rebujito: es una bebida infernal. En cuanto dejas de beber, tienes la resaca más grande del universo conocido.
Lo más curioso es salir a las 8 a desayunar y encontrarte a los que vienen de vuelta. Eso si te hace sentir mayor, adulto, responsable y gilipollas, no por ese orden precisamente.