Hoy ha sido mi cumpleaños, la excusa perfecta para reunir a parte de la peña en mi casa (la otra parte de la peña vendrá el finde que viene, para el cumpleaños de mi marido, jeje) y pasar un buen día.
Preparé un montón de comida, enfrié un montón de bebida (comemos y bebemos como cosacos, arrasamos con todo) … y preparé pilas, muchas pilas.
Y han sido 8 horas de risas, carcajadas, gritos, jaleos… en torno a la Wii. La estrella de todas las fiestas de gente de más de 30 años. Ni música, ni película, ni partida de cartas, … la Wii, un par de juegos a lo Raving Rabbids y eres el alma de toda celebración. Hemos sido 9 personas en torno a esa cajita blanca. La peña hizo hasta turnos para comer y jugar, y eso que había sitio de sobra y comida de todo tipo, y me consta que les encantó, porque casi no ha sobrado nada. Pero fue encender al aparatito… y un hechizo cayó sobre nosotros. Cada uno con su Mii (discusiones incluidas y consensuadas por aclamación popular sobre si nos parecíamos o no, jeje), y a jugar a los bolos (Laura salió corriendo y por poco se come la pantalla), al tenis (Ramón se lesionó una pierna, qué malo es no hacer deporte), a las pruebas de los “conejos del infierno”, como se les ha llamado esta tarde (Silicon Valle disrutó como un niño con las pruebas), y el Wii Play. En fin, el próximo finde, más. Espero que se me quiten las agujetas de reirme.
Y a los que han venido, os prometo que el año que viene la TV será más grande.
PD: Acepto el nuevo juego de baloncesto y la segunda parte de Rayman Raving Rabbids como próximo regalo (mi santo, Navidades,…), que saldrán dentro de unos meses XDDD
No Comments
Leave a Reply


