A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Viene de antes. De los tiempos de maricastaña, cuando existían los disquetes… Y no son disquetes cualquiera, no, son de cinco y un cuarto… (os acordáis? yo conservo una caja virgen de recuerdo, a ver si sube de precio como antigüedad y me hago millonaria).