A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Es la que me ha despertado esta mañana.

Tras 8 días entre los escombros, las ruinas de Haiti pierden una victima y nosotros ganamos un rayo de inesperada esperanza.
No he podido resistirme a su embrujo… Entre tanta destrucción, una simple sonrisa genera un atronador aplauso. Entre muerte y desesperación, el gesto de un niño hace reír y llorar, conmueve a miles de hombres y mujeres.
Se que bajo sus pies hay muertos: sabemos que madres lloran a sus hijos en muchas partes de la isla. Pero mientras sea capaz un niño de tener este espontaneo gesto, y mientras nosotros seamos capaces de emocionarnos, nos quedará corazón entre nuestras egoístas preocupaciones.
Aún estamos vivos; demostremoslo.
Visto en meneame