No, no me refiero a adverbios terriblemente celosos.
Me refiero a un error muy pero que muy común. Tan común que lo comete todo el mundo menos unos pocos tocados por la luz (¿No dicen que la Academia de la Lengua da esplendor? algo de luz dará digo yo… con lo bien que hubiera venido en los apagones de Cataluña…)
Yo intento evitarlo, pero se me escapa demasiadas veces.
El caso, que este error gordísimo que todos cometemos no es otro que:
Detrás tuya, Encima mío
Nooooooooooo nonononoonononono
Detrás de tí, Encima de mí.
Bien. Este error tremendamente extendido, proviene de una razón muy simple: Detrás, a pesar de ser un adverbio (locativo, pues es de lugar), es considerado nominal (ya que adopta la estructura de un nombre cuando se les añade una secuencia nominal, de manos de la preposición “de”).
Pero siguen siendo adverbios, y adverbios de lugar.
Ojo que los adverbios siguen siendo categorías gramaticales que no aceptan información ni de género ni de número (mucho menos de posesión).
Otros artículos
Dejar comentario