A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Esta mañana me he quedado de piedra por un artículo del Diario de Sevilla en el que se relata un caso de pederastia virtual en Second Life. Lo curioso del tema es que el suceso estaba protagonizado por dos personas que en la vida real eran adultos, aunque en Second Life uno de ellos llevara un adolescente. Y digo yo: Si juegas con tu consola a juegos de violencia extrema, y nadie te acusa de asesino ni de violador ni nada de eso, ¿a qué viene este revuelo? Y claro, ya puestos, liando la madeja un poco más, añadamos impuestos, leyes y demás a este tipo de juegos.
Ahora viene lo gracioso: Supongamos que yo llevo un avatar y soy de España, y cometo un “delito” contra otro avatar de otro país (por ejemplo, una violación). Como en España, la violación es entre dos personas físicas, aquí no estoy cometiendo delito alguno. Pero si el usuario del otro país mira sus leyes, y no son tan explícitas, ¿estaré cometiendo delito? ¿me pondrán en busca y captura en ese país? ¿pedirán mi extradición?
Sinceramente, sigo prefiriendo jugar al Señor de los Anillos o a D&D, que no va a venir nadie a ver si hago el cafre con mi personaje DE FICCIÓN.
Vale, vale, le doy una vuelta de tuerca:
¿Qué pasarÃa si en un juego de esos, un adolescente que se hace pasar por adulto fuerza a un adulto que se hacÃa pasar por adolescente? ¿A quién acusamos entonces, ein?
Ottia… me dejas con la duda. Necesito meditarlo :)