A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Estoy viviendo un periodo de enamoramiento con mis zapatos. No es que esta mujer tic se ha convertido al fetichismo: No es vicio, es amor puro desde el fondo de mi corazón.Le hablaría a todo el mundo (aunque yo diría que ya lo he hecho) de lo maravillosos que son, de lo cómodos que son, de lo preciosisimos que son. Les contaría a las estrellas que siendo zapato nuevo, forman parte ya de mi vida. Son el jardín del edén de los pies como los míos: todos los zapatos, sean de la marca que sean, desde los caros a los baratos, me hacen heridas. Siempre. En todos los sitios de roce: da igual si es piel, tela o alas de ángel.
Aquí Compeed rozaduras, el super heroe favorito de Kara.
El amor arrebatado, místico diría yo, que siento por mis zapatos me ciega: hasta estoy coordinando el color de mis camisetas cuando los llevo….
Tan encandiladita estoy (y tan sorprendida de haberme reencontrado con mi lado frívolo, como estas cuci, cuanto tiempo muac muac) que esta mañana en el trabajo me han pedido que preste un poco más de atención, de la forma sutil y femenina que reina en mi oficina últimamente…
Leñe con la sutileza… ;) a ver si va a ser que tu jefe es un negrero… jajajajaja
Jajaja, como me he reÃdo, te ha faltado la oda al zapato que no hace daño
he estado a punto, pero interrumpieron mi concentración (es decir, el jefe me llamó) y me kedé asÃ, colgadita…