A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Los caminos del señor

A veces, es la realidad la que imita a la ficción. Lo hemos podido ver con el vuelo de Air France: primero desaparece, Lost style, sin dejar rastro.
Como en el atlántico las islas no abundan, era obvio que los pasajeros del desgraciado accidente acabaron en el fondo del océano.
Pero no todos los pasajeros embarcaron ese fatídico día (estaba deseando usar fatídico, ¿no os parece una palabra interesante?). Johanna Ganthaler, una mujer italiana perdió el vuelo por llegar tarde al aeropuerto de Rio de Janerio.
Albricias y alboroto! Las voces clamaron milagro, y una prueba de la existencia de Dios. Que habían hecho los otros 228 para no merecer el mismo acto milagro es algo que no entiendo, pero ya sabemos que los caminos del señor son inescrutables.
Dos semanas después, esta misma señora ha tenido un fatal accidente de trafico. Vamos, que ha muerto en Austria tras darse de bruces con un camión. Al más puro “Destino final“. Ya no hay voces que clamen milagros, ni gracias celestiales. El mismo dios que la salvó, le tenía preparado un destino menos glamouroso: la muerte de la mano de un camión. Los caminos del señor son impredecibles.

3 Comentarios en “Los caminos del señor”

  1. Txispas dice:

    ¡¡ostras!! estaba de morirse, vaya…
    sí que son inescrutables sí

  2. Kara dice:

    ya te digo.. que cosas más curiosas tiene la vida…

  3. Peterpunk dice:

    Estos dioses de kobol y sus manias con marcar el destino de la humanidad…

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