A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Esta semana me está pareciendo larga, larguísima. Más que un lunes sin tabaco, como diría Sabina.
Los días han estado ocupadísimos, pero cuando miraba el calendario, solo era martes, solo miércoles, solo jueves, y sin rastro de viernes.
A punto de cantar ¿pero quien ha robado mi viernes?¿como pudo sucederme a mi? Lagrimas de desesperación ruedan por los post de un blog, y en el escribo: ¿quien me ha robado mi viernes?

Obama ha tomado cartas en el asunto: aqui le vemos interrogando a los piratas por si acaso han sido ellos los que me lo han secuestrado
Cuéntame más Kara..
Tan ocupada como un bombero en un incendio de una fabrica de farolillos, no tengo tiempo pá ná.

Miralos lo ocupadísimos que están estos bomberos: hombres valientes que arriesgan su vida por los demas
Llevo retrasando lo de ir a la peluquería un par de semanas: mi magnifica melena está descontrolada.Vamos, que necesito un repaso en chapa y pintura…

Idealización de Kara tras haber ido a la peluquería: melena al viento, piel preciosa y reluciente, manicura y pedicura...
Aunque ahora la realidad de como me siento se aproxima más a esta idea:
Mi movil no para de sonar: me tienen hasta las trompas de falopio, que está feo que lo diga yo, pero son preciosas.
Me fríen a reuniones, charlas y largas horas de preparar informes, que tienen el feo defecto de achicharrarme la sangre y ponerme un poco de los nervios. Aunque puede que sea síndrome premenstrual, no lo descarto…