A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Mi no viaje a los USA

Se que le había prometido a Gyzzma irnos de no viaje a Japón, pero este finde me surgió un no viaje a los USA y eso es algo que no puedes rechazar, incluso cuando no te levantas del sofá, no hueles el aire cargado de frío y humo de escapes de los coches de Nueva York pero paseas poco a poco, click a click del ratón, en una pantalla de 25″. Demosle las gracias a los dioses de Kobol y a Google Street View, que permitieron este viaje virtual: he sentido el latido de las ciudades que he recorrido de la mano de Google.

i wish you a merry crisis and a happy new fear!

i wish you a merry crisis and a happy new fear!

No se como me encontré paseando por Two Brigdes, recorriendo bonitas y residenciales calles, no muy diferentes de cualquier ciudad. Coches que aparcan y niños cruzando pasos de cebra. No es muy diferente de ir en un bus turístico. La verdadera vida de la ciudad queda al otro lado de los cristales y tu no perteneces a ella; pasas, la tocas, la rodeas y la esquivas.

ESto tan original es tanto una gargantilla como una pulsera o una tobillera. Me encanta!

Esto tan original es tanto una gargantilla como una pulsera o una tobillera. Me encanta!

Cortar por la linea de puntos: [via Art. Lebedev]. Si alguien se anima yo me sacrifico a aceptarlo como regalito.

La 8ª, la 6ª la 7ª y la 5ª avenida fueron los siguientes destinos: la 5ª avenida me encantó y casi me partí el cuello mirando hacia las alturas del Empire State, y pienso, lo mismo que hago siempre que viajo, en la gente que lo construyó: los obreros que arriesgaron su vida en las alturas llevando y trayendo vigas, la grandiosidad del sueño americano construido con sudor europeo.

Es curioso. Cuando paseas por sus aceras reconoces sus esquinas, sus bocas de riego, sus sotanos, sus bares irlandeses  y sus semaforos. Times Squire, el escaparate gigante  y la meca de todo maquero: la Apple store de la 5ª. Manzana sobre manzana, y sobre manzana una…

Una loca loca navidad

Una loca loca navidad

Visité la zona Cero, donde vi caer las torres gemelas un medio día en un bar de menú, ya desaparecido, que eran unos magos preparando la crema de verdura. Que queréis que os diga, sentí que no era la única que estaba mirando sin ver, oliendo el humo que hace años se disipó. No me llaméis morbosa, que ya sabéis que no me gusta nada …

Después de pasear como un pájaro por encima de los grupos de guiris, al asalto de las ofertas “I Love NY” de las tiendas de souvenir (5 camisetas $5, un chollo, lo que yo te diga), decidí liarme el pañuelo a la cabeza y me di un salto continental; Los Angeles, California.

Me encanta su cielo. Me encanta su color, su vibrante apariencia y sus calles largas y onduladas.

Aish, que estaba yo diciendo? me he quedado embelesada con el paisaje

Aish, que estaba yo diciendo? me he quedado embelesada con el paisaje

En una vida pasada yo viví en California. Lo se. Lo sentí en mis huesos. Sentí el sol en mi piel, el océano espumeaba en mis pies. Nadie pasea por Sunset Bulevar… pero yo estaba allí, cabalgando en el capó del coche Google por las urbanizaciones de jardines perfectamente recortados de Beverly Hills.

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