A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Noche estrellada

Noche estrelladaY no, no me refiero a este cuadro, aunque es uno de mis favoritos.

Noche estrellada de Vincent Van Gogh

Siempre me han atraído las estrellas. Miles de billones de puntitos brillantes sobre fondo azul oscuro alrededor de los cuales me resisto a creer que este minúsculo planeta es el único con alguna forma de vida existente. Demasiado egocéntrico y demasiada casualidad.

¿Quién no ha mirado alguna vez al cielo nocturno buscando la osa mayor o pidiendo un deseo a una estrella fugaz? Pero, ¿cuántos somos capaces de ir más allá?

Me declaro una total inepta en lo que a astronomía se refiere. Sólo identifico el cinturón de Orión y sería capaz de confundir Venus con la Estrella Polar. Lo cual no significa que no me guste. Y como sé que no soy la única mujertic incapaz de localizar constelaciones voy a compartir un programita de lo más útil.

Stellarium es un software de simulación de la bóveda celeste que permite introducir las coordenadas del lugar en el que estés mostrando todo lo que se encuentra sobre tu cabeza en ese momento y puedes configurarlo para que dibuje y nombre constelaciones, planetas, nebulosas…

Incluso te muestra lo que se verá a la hora que selecciones (muy útil si quieres sorprender a tu pareja con una velada romántica bajo las estrellas y quedar de lo más enterad@).

Ofrece tres versiones: para Windows, Mac OS X y Linux, a gusto del consumidor, vamos.

Entre las curiosidades me quedo con la opción de ubicarte en otro planeta y buscar La Tierra observando el universo desde él.

Como todo, es cuestión de instalarlo e ir descubriendo cositas interesantes.

2 Comentarios en “Noche estrellada”

  1. Kara dice:

    Curiosamente, ese es el único cuadro de Van Gogh que literalmente me dejo sin palabras cuando lo vi en el museo de Amsterdam: fue como un golpe físico. Dioses de Kobol: la fuerza de ese cuadro no tiene palabras que lo describan, y sus reproducciones no le hacen justicia.

  2. S dice:

    Algo parecido me pasó hace años en Florencia ante “El nacimiento de Venus” de Botticelli.

    Es de esas obras que siempre has deseado tener a pocos centímetros y no te decepcionan en absoluto.

    Algún día tocará Amsterdam y podré sentir a Van Gogh un poquito más cerca.

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