A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Estaba yo disfrutando de la lluvia (en mi casa, viendo cómo llovía, claro, no mojándome como la vecina de enfrente, jeje) y leyendo distraidamente la Gaceta tecnológica, cuando dos noticias saltaron alegremente ante mis ojuelos. Ains, Dios existe, y seguro que usa software libre. La primera, que las universidades estadounidenses usan el torrent para compartir libros. Pues claro, mucho venderte que la cultura debe estar al alcance de todos, pero los libros siguen costando un riñón (y medio). Se les pide a los alumnos que con parte del dinero que se ahorran, se compren un escáner y contribuyan.
Pero no contenta con esto, disfruté como nunca la siguiente noticia: Los usuarios P2P alemanes podrán compartir sus archivos debido a la incapacidad de la policía para perseguir estos delitos. SIIIIIIIIIIIIIIIIII, por fín se han dado cuenta!!!. Porque ya estaba yo elucubrando cómo iban a hacer la criba entre las descargas de lo que pertenece a las licencias tipo creative commons y similares, y las descargas con copyright. Porque en Alemania hay tela de gente, oiga, que no iban a tener manos y ojos para todo. Y es que como siempre he dicho, si no hay ánimo de lucro, no debe considerarse delito. Y la mayoría de las veces, la gente se descarga cosas que al final ni usa ni se las instala, ni nada. Las tiene “por si un día me hace falta”. Y está demostrado que cuando la herramienta es buena, aunque sea freeware la gente dona al autor y al final es realmente rentable.
En fin, ahora sólo falta que en España se tome buena nota, y por ejemplo, se deje de pagar un canon (o multa preventiva) por comprar un dispositivo de almacenamiento, o un escáner o una impresora. Porque como yo, habrá mucha gente con gigas y gigas dedicados al creative commons, GNU y copyleft. O a sus propias fotos, código, textos o canciones. Y ese canon es un absurdo. Al final me veo dando las huellas digitales cuando compre un cuchillo grande, por si me da por cometer un delito con él.