A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Muy buenas a todos los lectores de este nuestro humilde blog de mujeres TIC. Me han pedido que hable un poco sobre … pues miren ustedes, no sé muy bien sobre lo que tengo que escribir, porque claro, si te piden que hables sobre lo que haces, a mí por lo menos me da la risa.
Siempre he dicho que las mujeres en las empresas somos un poco “las chicas para todo”. Sea cual sea tu puesto, siempre te pedirán que uses tus armas de mujer, “ese encanto oculto que siempre llevamos todas”, jeje. Pero ese no es tu trabajo principal, o por lo menos, el mío, aunque tenga que mostrar la mejor de mis sonrisas a algún cliente o proveedor especial alguna que otra vez, claro. Mi trabajo consiste en ver y prever las necesidades de mi empresa y buscarle la solución más económica. A veces, esto implica un conocimiento profundo del software libre existente, otras saber de qué es capaz tu equipo y hasta dónde se le puede pedir, y otras, conocer a muchas otras empresas que hacen un brillante trabajo en outsourcing. Y todo esto, salpicado con un “arréglame esta máquina”, “compra el hardware necesario para cubrir esta necesidad o esta otra”, o la más común en toda empresa, “encuéntrame estos datos. Los necesito para ayer”, perdidos en un maremagnum de más de 500 tablas de datos y varios servidores.
Supongo que ahora os explicareis mucho mejor lo que quería decir con “chica para todo”. En mi departamento todos sabemos arreglar ordenadores y casi cualquier aparato electrónico que nos den, configurar lo que sea y en donde sea, programar, escanear servidores en busca de posibles problemas, realizar análisis de requisitos para aplicaciones y un millón de cosas más. Pero yo, como directora técnica, también tengo que tener algo de psicóloga y cuando en mi equipo algo no marcha bien, hablar con esa persona y animarlo o buscar alguna solución; y si un usuario me pide algo, saber ver más allá de sus palabras y adelantarme a sus necesidades, con lo que implica un conocimiento profundo en temas de contabilidad, gestión de usuarios, de eventos,… Y por si fuera poco, también debo saber cómo dirigirme a nuestra querida jefe de finanzas para pedir presupuesto y que me lo dé a la primera o a gerencia para resolver algún problema. En esencia, creo que este es mi trabajo.
Y para el próximo post, explicaré cómo desarrollar en dos días una aplicación que te gestione todos los contactos de tu empresa, y puedas hacer un seguimiento de las llamadas, proyectos y otros asuntos, en dos días. ¿De qué estoy hablando?. Atentos a mi próxima entrada.