A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…
Madeleine y Rowan eran amigas desde el momento que se conocieron en Internet, ya que sus hijos nacieron el mismo día y eso une mucho. Nunca se habían visto personalmente, pero se enviaban fotos de los bebes con regularidad.
Llego el cumpleaños del hijo de Rowan, y como una madre orgullosa, le hizo un millón de fotos, enviandole unas pocas a Madeleine, que encontró que en muchas de ellas, una extraña sombra (o reflejo) se podía ver en su ojo. Algo que no era normal. Le preocupó tanto que escribió un mail a la madre, recomendandole que fuera al medico.
Y gracias a ella, una forma de cancer bastante agresiva (Retinoblastoma) se le detectó a la niña, que ya ha sido operada y sometida a tratamiento de quimio. Aunque perderá el ojo, las posibilidades de recuperación son mucho mayores gracias a un diagnostico temprano del cáncer.
Una amiga que sin conocerla, ha salvado la hija de Rowan.