A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Reflexiones con una taza de cafe

El bar donde suelo desayunar cuando estoy en Madrid es la nemesis de mi bar de desayuno en Sevilla: como la noche y el día, el ying y el yang, Abbot y Costello o Ortega y Gasset….

Ambos son el reflejo de las personalidades de sus dueños, pero también de las ciudades que son su habitat natural.

En el de Madrid, la Cope resuena orgullosa: arengas de la derecha, las palabras de Pedro J, trompetas apocalipticas resuenan bajo los enormes carteles electorales (pperos, claro) que te reciben en Atocha.
Camareros con chaqueta y unas tostadas ridiculas. Reconozco que estoy mal acostumbrada: en Sevilla se desayuna de escandalo ¿Donde están mis tostadas de jamón con tomate? y no, una rebanada de pan bimbo no se puede denominar tostada….

En el de Sevilla, risas de buena mañana: las noticias en la tele, y no me da verguenza reconocer que refunfuñamos cuando alguno de nuestra inclita derecha hace su aparición. Mucho menos glamuroso, sin tanta chaquetita ni tanta camisa.

Madrid es campo de batalla política: Cuando llego casi siempre tengo que hiperventilar. Cuando paso muchos días aquí, siento que la vida en Madrid es dura: tiene que ser difícil estar siempre en medio de guerras incruentas. Guerra entre comunidad y ayuntamiento, guerra entre gobierno local y gobierno central, guerra en los medios, guerra en el congreso y escaramuzas en los pasillos entre los dos partidos politicos mayoritarios que quieren repartirse el cacho de pastel, digo, se preocupan por la sociedad en general y sus amigos en particular.

Un Comentario en “Reflexiones con una taza de cafe”

  1. Txispas dice:

    ése es uno de los motivos porque no soportaría vivir en madrid

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