A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Salvadas por Aurora, la Bruja Buena del Sur

Si leíste bien la cabecera de este blog, habrás visto que estamos como cabras, así que entenderéis que ese es motivo más que suficiente para tomarnos la libertad de hablar lo mismo de plugins que de puddings (que por cierto tengo una receta…).

Todo empezó el lunes, cuando a eso de las 8.30 de la mañana me encontré con una sorpresilla cuando me disponía a montarme en el coche para venir a la oficina.

He de decir como precedente que yo nunca fui una de esas chicas que compraban el Super Pop y guardaban los posters firmados o pedían autógrafos a los famosos. Sin embargo, muy amablemente un tal “José” (de cuyo nombre no quisiera acordarme) decidió durante la noche que quizás yo agradecería el detalle de una firmita suya en el capó de mi coche, a lo mejor usando el manido argumento de que dentro de unos años valdría millones. Un detallito sin importancia teniendo en cuenta que la firma es del tamaño de un atún de Barbate y el coche es azul marino; eso por no hablar de los garabatillos que me ha hecho en las puertas, porque claro… el arte contemporáneo es así de… disperso?

atun

Atún de Almadraba de 4m de largo

Obviamente, este es uno de los motivos por los que durante esta semana no he estado de muy buen humor, aparte de porque mi novio me dejó más tirada que a una colilla ayer por la tarde para irse de misiones con “Informáticos Sin Fronteras” (Grrr…) A Dios pongo por testigo… que me mudaré de barrio y le diré a los vecinos que es arqueólogo! (o le compraré una camiseta de esas que dicen “NO. No te voy a arreglar el ordenador”, con letras bien grandes).

nopiensoreparartuorden

Cómo comprenderéis esta MujerTic necesitaba urgentemente un desahogo. Después de un duro día de trabajo de networking, mailing, clipping, branding, briefing, coaching y otros “ing” varios (que me estoy inventando, por cierto), mi compañera y amiga Chihiro me propuso tomar un café liberador para hablar de cosas vanales. Siiii! Yuju! Por fín voy a poder despotricar agusto con alguien que me comprende! PUES NO.  No hicimos más que cruzar la calle y ya estábamos hablando de trabajo otra vez: que si el calendario de eventos, que si los blogs, mañana tenemos que hacer esto sin falta… Por amor de Dior! Quiero desconectar! Ves como no puede ser?! Si es que va a ser verdad que estamos como cabras (Grrr… cara de Lobezno).

lobezno

Después de aquel fracaso de desahogo ahogado, y después de pagar 1.50€ por un café bastante poco afortunado, decidimos por casualidad entrar en una perfumería cercana para comprar un ambientador para mi coche, porque ya que por fuera no tiene muy buen aspecto, por lo menos que huela bien por dentro, no?

Bien, pues sin darnos cuenta terminamos frente al estante de las cremas faciales más caras del mercado escuchando sin pestañear el discurso hipnotizador de la mejor dependienta que he visto en mi vida… y te lo está diciendo una consumista atroz. Fue salir de la tienda, y Chihiro exclamó con asombro: “Qué pedazo de profesional!”, y entonces yo me parecí a mi abuela acotando… “De las que ya no quedan hija!”

He de reconocer que al principio, mientras nos explicaba por qué era mejor comprar una crema de 80€ que una de 40€, yo pensaba para mí: “jaja, debe de estar en el decálogo de todas las dependientas el haber sufrido o sufrir el mismo problema que tienes tú, a esta le digo que tuve varicela la semana pasada y me dice que ella también con tal de venderme la dichosa crema. Pero mujer, cómo me la voy a comprar?! Si ese botecito es más pequeño que mi pen drive y cuesta más que toda la ropa que llevo puesta hoy?!!

Pues Aurora pudo con nosotras. Nos dejamos ir como borregas porque aquella mujer de hermoso nombre se nos reveló como una especie de bruja buena, que no te conoce de nada pero que te mira la cara y en medio segundo te convence de qué tipo de crema necesitas y por qué: “Chica, tu piel no es mejor ni peor, simplemente se resiente por un problema de hormonas y estrés, y yo sé que cuesta gastar tanto dinero en estas cosas pero habrá que cuidarse no?” Dior mío! Cómo lo habrá sabido?! O_ô (ein!?) Y claro, como vuelvo a repetir que estábamos hipnotizadas, pues compramos. De hecho, no sólo compramos, sino que también le prometimos que volveríamos a por más otro día. Vamos, un desastre.

hipnotizadas

Yo de todo esto me quedo un para de cosas. La primera es que somos unos borregos, aunque juremos y perjuremos que jamás nadie nos manipulará porque leemos libros y vemos las noticas y esas cosas… Y si esto no te queda claro dale un poco al ratón para atrás y te lees este post de Kara. Y la segunda es que, hoy, ni Chihiro ni yo nos preguntamos si aquella maravillosa dependienta se estaba quedando con nosotras o no, solamente pensamos que durante un rato conseguimos desconectar gracias a esas cosas vanales que eran nuestro objetivo primero aquella tarde. Y digo y diré siempre que de vez en cuando alguna que otra idiotez te salva la vida (aunque no la VISA).

Salvadas por Aurora entre leches hidratantes, tónicos y jaboncitos! Te lo dice una MujerTic que entre blogs y nuevos plugins, se acuerda incesantemente del tal “José”, de toda su familia y de la llave con la que me arañó el coche , que ya se la podía haber metido por el… (ssss… no se lo digas a nadie).

cabra

PD:  Yo tenía un vecino que me llamaba cabra cuando era pequeña porque me pasaba el día saltando al elástico en la calle :)

2 Comentarios en “Salvadas por Aurora, la Bruja Buena del Sur”

  1. Kara dice:

    Y eso que no han probado tu obra de arte con turrón: os lo aseguro, una pasada. De 10.
    Cabrón el del coche: que los dioses de Kobol le den unas ladillas perniciosas y pesadas de erradicar.
    Por cierto, a mi me pasa lo mismo: como un/a vendedor/a me guste, tenga arte y sea bueno, le compro hasta mi propio bolso si me lo ofrece y me quedo tan ancha.

  2. Chihiro dice:

    Ains, Alquimista… que razón tienes, pero he de reconocerle a Aurora que, aunque dejó mi visa tiritando, la jodía crema es buenísima…
    Uff, si al final va a ser verdad eso q a veces te gusta decir: nosotras teníamos que haber nacido ricas :P

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