
Las mujeres tic estamos obsesionadas con las tarjetas de visita. Siempre llevamos encima de cada una de las distintas empresas, y tenemos bonitos tarjeteros en nuestros bolsos.
No hay reunión que se precie en el que al menos no demos una de nuestras tarjetas, o preguntemos por ellas a todos los asistentes.
Una buena tarjeta de visita es aquella que cuando la ves, enseguida recuerdas a la persona que te la dio, y si además te da una pista sobre la actividad de la empresa, miel sobre hojuelas. No hay nada peor que mirar una tarjeta y pensar: y estos que hacían? eran una empresa de telefonía o de contenido?
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