A mi no me importa el dinero: lo verdaderamente importante es lo que puedo comprarme con él…

Una tarjeta de visita original

Las mujeres tic estamos obsesionadas con las tarjetas de visita. Siempre llevamos encima de cada una de las distintas empresas, y tenemos bonitos tarjeteros en nuestros bolsos.

Las mujeres tic estamos obsesionadas con las tarjetas de visita. Siempre llevamos encima de cada una de las distintas empresas, y tenemos bonitos tarjeteros en nuestros bolsos.

No hay reunión que se precie en el que al menos no demos una de nuestras tarjetas, o preguntemos por ellas a todos los asistentes.

Una buena tarjeta de visita es aquella que cuando la ves, enseguida recuerdas a la persona que te la dio, y si además te da una pista sobre la actividad de la empresa, miel sobre hojuelas. No hay nada peor que mirar una tarjeta y pensar: y estos que hacían? eran una empresa de telefonía o de contenido?

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